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lunes, 5 de diciembre de 2011

No te pares


    Doy vueltas en un mundo inmenso.
    Me pierdo a menudo.
    Llegué a él por casualidad, lo cual no significa que quiera salir de aquí.

   Cuando llegué fui recorriendo un camino nuevo sin saber lo que mis movimientos me acarrearían. Sin importarme las trabas o raíces salientes que sometieran a mis pies.

    Sabía a donde quería llegar... A la luz, a esa luz azul que brillaba a lo lejos.
    Mi camino fue en momentos tristes, en otros pletóricos pero siempre plenos. Aprendí mucho de todos ellos.
    Pero a veces sobre mi volaba los pájaros del pasado buscando carroña y asustada desandaba mis pasos.
    La luz seguía brillando, e incluso cuando yo retrocedía más parecía brillar, para que yo no me alejara. Yo ponía voluntad y seguía mi camino hacia ella.
    Crucé parajes inhóspitos, que también pusieron en peligro mi empeño por llegar hasta ella. Frondosos bosques cubrían cualquier brillo de mi objetivo. Fue ahí donde mas deseé retroceder. Salir huyendo.
     La busqué por todo, pero no veía mi luz.
     Agaché la cabeza desilusionada ya, al mirar al suelo vi allá el pequeño rayo, había estado ahí siempre, solo que yo no miraba hacia donde debía mirar.
    Alcé la cabeza y seguí la línea de mi pequeño rayo. Gracias a él conseguí salir de ese bosque.
    Hoy sigo mi camino hacia ella.
    No puedo saber que me encontrare hasta llegar, solo sé que si ella esta conmigo conseguiré descansar a su lado.