Ayer viajé a tierras lejanas. Volé hasta donde aún no había nunca alcanzado a llegar mi vista. Mis alas tiritaban, ya, de cansancio.
Decidí descansar en la cima de un pequeño monte.
Al este, el sol empezaba a mostrarse. Me recogí cerrando los ojos al alba.
Al despertar y desperezarme. Noté el libiano tacto de una pequeña mano sobre mi garra. Asombrado vi a una pequeña muchacha de ojos color miel mirarme con asombro. Debía ser el primer dragón al que veía. Pero lejos de asustarse, más se acercó. Yo reculé y entonces ella habló:
-Eres una criatura fantástica. Nunca había visto un dragón tan de cerca. No voy a hacerte daño. No te alejes.
-¿Daño? -Le contesté-¿Qué daño puedes hacerme tú, pequeña? -me reí.
Pero ella no se movió, ni pestañeó.
-A veces el dolor que más duele no es físico, Dragón de ojos azules.
Intenté entender esas palabras. Y la miré fijamente. ¿Quien era esa muchacha? ¿De dónde había salido? ¿Qué hacía ahí y qué quería?
No medía ni la mitad de mí. Y aún así, ahí me tenía, atrapado.
-Eres un dragón hermoso. Te ví llegar volando y decidí subir a verte de cerca. No sé a donde vas, pero necesito que me lleves contigo.
Mi cara de asombro debió ser tal que frunció el ceño, me miró desafiante y dijo:
-Por favor, tengo que irme de aquí.
-No puedo llevarte -le contesté. Realmente quería llevarla, pero no debía. Ni siquiera estaba bien que hablara con ella.
La muchacha en ese momento dejó de mirarme, posó la vista al horizonte y se sentó en la hierva abrazándose las rodillas y hundiendo la cabeza entre ellas. No podía por más que sentirme mal. Pero era lo correcto. Así que muy a mi pesar retrocedí lo justo para coger impulso y desplegar mis alas. Y me marché de ahí.
Volé y volé, rabioso y lleno de furia. ¿Por qué siempre hacer lo correcto?
Los dragones no deben hablar con los humanos. Años atrás casi nos llevaron a la extinción. Pocos éramos ahora y habíamos sobrevivido gracias a volar de noche y no llamar la atención. Pero esa chica, esa chica no era un humano normal. Había algo en ella que no podía sacarme de la cabeza. Debía volver.
Para cuando llegué otra vez al monte. El sol ya estaba en todo lo alto. Y ella seguía ahí.
Asombrado le pregunté;
-¿Por qué sigues aquí?
-Porqué sabía que volverías.
-¿Y si no llego a hacerlo?
-Te hubiera seguido esperando. Te soñé, sabía que un día llegarías.
No podía parpadear del asombro de sus palabras y tuve que preguntarle:
-¿Por qué quieres huir de aquí?
-Eso no es lo importante -me increpó-, lo importante es que debemos estar juntos.
-Espera, espera -esta vez la interrumpí, yo-. ¿Quieres que crea que tengo que irme contigo, por que tú tuviste un sueño?
-Sí. No puedo decirte mi nombre. Pero si puedo explicarte el propósito de mi partida. Debo llegar a Catrice. Y ahí demostrar que sangre corre por mis venas -se quedó mirándome como esperando alguna pregunta que yo no hice y no porque no quisiera hacerla ,sino, porque estaba intentando escucharla y no perderme en sus ojos mientras me hablaba.
Reaccioné y le dije;
-No entiendo nada.
-Confía en mí, algún día podré explicártelo. Sólo debes saber que estamos destinados a estar juntos.
Aún no sé porqué decidí poner mi vida en manos de esa pequeña muchacha. Y partimos juntos al norte. Ella subida a mi lomo, agarrada a mis púas sin decir palabra. Así pasamos todo el día. Al atardecer descendí sobre una colina. Y al posarme me di cuenta que estaba dormida. Lentamente y para no despertarla me tumbé y descansé con ella encima mío.
El estómago me rugía de hambre. Habían sido muchas horas de vuelo sin descansar, ni parar. Y notaba el resultado de ese abuso. Todo eso esperando que mis ruidos no la despertaran.
La luna brillaba cuando la noté moverse.
De un salto bajó de mí.
-Hola. Lo siento. Llevaba muchos días sin dormir bien, preocupada y buscándote -me explicó. Y creo que cuando he conseguido estar contigo he encontrado la paz. He podido por fin descansar y no pensar en nada.
Me gustaron esas palabras. Y hubiera sonreído, si los dragones sonrieran. Pero la miré dulcemente. Y mi estómago sonó.
Ella rio.
-Creo que deberíamos comer algo.
-Sí, voy a buscar algo -Le contesté.
Volví al cabo de un rato con una oveja. No sabía si a ella le gustaría, pero tampoco es que hubiera muchas más opciones.
Llevaba al animal muerto entre mis dientes y lo solté en el suelo. Ella me miró y no dijo nada.
-Aléjate un poco -le pedí.
Ella retrocedió con una cara muy curiosa.
Al verla lo suficiente lejos. Abrí mi boca y con mi fuego incendié la oveja poco a poco.
La cara de la muchacha no tenía precio. Entre alucinada y riendo.
-La cena está lista. ¿Gustas?
-Por supuesto -me contestó y vino a sentarse al lado del animal. Cogió una pata del animal. La miró le quitó la piel y se la comió como si hiciera semanas que no probaba bocado- . Gracias.
-No hay de que -le contesté.
Y cenamos en silencio. Echándonos furtivas miradas de vez en cuando.
Necesitaba descansar, pero también necesitaba muchas respuestas.
-Me dijiste que no me darías tu nombre. Pero entonces; ¿Cómo debo llamarte?
Ella pensó un instante y me preguntó:
-¿Cómo te llamas tú?
-Blå øjne -le contesté.
-¿Tiene algún significado?
-Aquí la pregunta la había hecho yo desde el principio -le espeté.
Ella rio.
-Lo sé, pero si me dejas acabar lo entenderás -me explicó.
-Sí, los nombres que se le otorgan a un dragón siempre tiene relación con algo físico que lo caractericé -le contesté-, en mi caso; ojos azules.
-Eso era lo que me explicó mi madre -me contó-. De pequeña mi madre siempre me contaba historias de dragones, caballeros y princesas. Quizás para que me fuera haciendo a la idea. Pero ese no es el tema ahora -se interrumpió-. Ponme tú un nombre como a los dragones. El que tú quieras.
Me quedé pensando un buen rato. Ella tenía ya cara de disgustada por la espera.
-Honning øjne -contesté al fin.
-Tradúceme eso, por favor.
-Ojos de miel.
Si los dragones se ruborizaran lo hubiera hecho. Me miró con una cara que no podría definir. Y la luz de la luna le dió un brillo especial a aquellos ojos.
-Gracias -me sonrió.
-¿Gracias por qué?
-Por acompañarme, sin hacer preguntas, sin miramientos, sólo por que te lo pedí.
¿Cómo podría no haberla acompañado? ¿Cómo podría haberla dejado sola allí arriba? ¿Cómo podría haberle negado cualquier cosa? Por supuesto no le dije nada de eso, solo contesté:
-No hay de qué.
Los siguientes días transcurrieron deprisa. Viajábamos hacia el norte, de día yo volaba alto para no ser visto. Fuimos haciéndonos buenos compañeros de viaje. Yo conseguía la comida. Y ella tenía la habilidad de llenar los espacios de silencios incómodos con alguna pregunta.
-¿Conoces a otros dragones?
-Sí, claro. No es que los vea a menudo, pero sí.
-¿Cuántos dirías que sois ahora mismo?
-Yo diría -me quedé pensando-, que unos ciento y poco.
-¿Hay dragonas?
-Sí, por supuesto -me reí-. Deja ya de preguntar tanto.
-Perdona, es que me interesa mucho todo ese tema.
-¿Por qué? -Le pregunté yo esta vez.
-Me parecéis unas criaturas apasionantes. Mírate -me señaló-. Eres enorme. Tienes unos ojos que ni el mar en el mejor día consigue ese azul tan bonito. Tus escamas brillan a la luz del sol como zafiros. Vuelas. Hablas. Echas fuego -se rió-. Y sé que tienes un buen corazón.
Me quedé impresionado con tanto halago, nunca nadie me había descrito de aquella manera.
-Gracias -Le contesté.
-¿Gracias, por qué?
-Porque desde que te conozco, no me siento mal por ser un dragón. Me siento útil al poderte llevar a donde quieres llegar, me das una compañía que nunca había tenido y mucho menos imaginado.
-Es lo mínimo que puedo hacer por ti. Aunque no entiendo eso que has dicho de sentirte mal por ser un dragón.
-Desde que era una cría me han enseñado a esconderme, a no hacerme notar, a no mezclarme con humanos -le contesté.
-Bueno eso ya es el pasado. Yo soy humana y te admiro. Y no quiero que te escondas, quiero que estés orgulloso de ser lo que eres y sobretodo de ser como eres -me clavó su mirada y me sonrió.
-Lo que a mi me gustaría que me contaras es qué és lo que vamos a hacer al norte.
-Supongo que ya és hora de darte alguna explicación -me dijo. Pero creo que ya será mañana por la mañana. Estoy cansada y tengo sueño. Y es una historia larga.
Se acercó y apoyó su cabeza sobre mí, recostándose a mi lado.
-Buenas noche, mi dragón.
Sólo tragué saliva y no dije nada.
El día amaneció nublado y a lo lejos se intuía tormenta.
-Creo que hoy no podremos avanzar mucho -le dije.
Ella oteó el horizonte y asintió.
-Pues será un buen día para contarnos historias -sonrió-. Empezaré yo:
-¿Sabes cuál la montaña anhelada?
-¿La montaña prohibida, dices? -le respondí.
-Sí, así también la llaman. Sobre esa montaña existen miles de historias y leyendas. Todas con una cosa en común que el que va ahí no vuelve.
Asentí con la cabeza. Había oído varias historias sobre ese lugar.
-Pues yo sé una, necesito averiguar si es verdad y, si es así, cumplir una profecía. Dicen que allí arriba vive una criatura que no quiere ser molestada. Una criatura que muchos han puesto nombre o cara. Pero yo no. Yo sólo sé que espera ahí a ser lo suficientemente fuerte para acabar con todo. Con todo el verde de nuestro mundo, con el bonito cantar de un pájaro, con el salto de un pez en un rio, con el brillo del sol sobre el rocío al amanecer. Con la risa de un niño corriendo con sus amigos. Con todo lo que conocemos, con todo lo bonito y feliz. Para llenarlo de oscuridad.
-Había oído esa historia. No digo que no te crea o que no la crea -le contesté-, pero que se supone puedes hacer tú contra eso.
-Yo sola no, los dos.
Tuve que reírme.
-Sola o conmigo. No creo podamos hacer nada.
Ella se puso de pie. Y se arremango el brazo derecho. Justo en la muñeca tenía una marca, una marca que me era conocida. Era una llama azul en espiral haciendo tres círculos.
-¿Dónde la tienes tú? -me preguntó.
Alcé mi ala derecha y la estiré.
-Justo debajo del ala, en el costado del torso ¿La ves?
Ella se acercó y pasó su mano izquierda sobre ella. Al tocarla ambas marcas se iluminaron por un momento y un escalofrío me recorrió de arriba abajo.
-Nunca he sabido porqué tenía ahí esa marca, pensaba que era algo de dragones -le expliqué.
-No es cosa de dragones -me contestó-. Cuando era pequeña esa marca era simplemente una pequeña mancha azulada. Al crecer fue cambiando. Cambiando y retorciéndose hasta lo que es hoy. Y el día que te vi se volvió aún más azul. Justo el mismo azul de tus ojos. Mi madre me explicó que esta marca era mi destino que me llevaría hasta ti.
-¿Tú madre te dijo que buscaras un dragón con esa marca?
-No. Ojala me lo hubiera puesto tan fácil. Ella sólo me dijo que buscase su significado, que en alguna parte había otro ser con la misma marca y tarde o temprano el destino nos uniría. Decidí investigar... y resumiendo llegué hasta esa colina ese día y te encontré.
Me quedé un buen rato callado y pensando. Sin entender mucho todo aquello y entendiéndolo todo a la vez.
-¿Cuál es el primer recuerdo que tienes?
Me sorprendió su pregunta, pero contesté:
-Déjame hacer memoria... Recuerdo una pobre granja. Y yo durmiendo en un cobertizo.
-¿Ese es tu primer recuerdo como dragón?
-Realmente no -le contesté, sorprendido.
-¿Eras un dragón ahí? Haz memoria -me exigió.
Me esforcé, cerré los ojos y visualicé ese recuerdo.
-¡No! Tengo manos. Tengo manos humanas -repetí.
Asustado retrocedí de ella.
-Un día fuiste humano y dentro de ti lo sigues siendo -me explicó. Sé que te será difícil entenderlo y asimilarlo. Pero es la verdad. Y lo que tengo que contarte a parte de esto no te va a gustar.
Necesitaba alejarme. Salir de ahí. Necesitaba pensar sin escucharla. Volé y volé lo más alto que pude. Más arriba, cada vez más. El aire me faltaba y las fuerzas me fallaban. Caía en picado. Dando vueltas. Y ahí en ese momento vi sus ojos mirarme llorando. Totalmente amarillos y encharcados en lágrimas. No podía hacerle esto.
Volví en mí, no sin esfuerzo. Y volví a ella.
Después de posarme a su lado y respirar hondo varias veces la logré mirar a los ojos. Unos ojos humedecidos y enrojecidos.
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viernes, 22 de junio de 2018
🐉🍯
martes, 1 de marzo de 2016
Mis letras: La Búsqueda de Mici
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La Búsqueda de Mici
Ya está para ebook. Espero os guste y os emocione como a mi me ha gustado terminarlo al fín y poder ponerlo a disposicion de todo el mundo.
Aqui os dejo el enlace para poder descargaroslo. Un abrazo y gracias a todos.
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martes, 27 de mayo de 2014
Viendo al barquero
De pequeño al mirar la larga vida que me quedaba por delante me imaginaba mi futuro, tan lejano, lleno de esperanzas e ilusiones...
Sueños que se van perdiendo con los años.
Un día te despiertas y ves que una parte de tu vida ya ha pasado. Y que nada és como te prometierón.
Que no basta con querer.
Que no es suficiente pornerle ganas.
Que podrías a ver hecho mucho más...
Y ahora, al final, sólo espero tener mis dos monedas de plata para el barquero. Incluso, hay quién dice que basta con una. Así que quizá tenga suerte.
martes, 15 de octubre de 2013
Extraños
Miramos el mundo desde la distancia. Absortos en nuestros pensamientos, caminamos por la calle distantes a todo. Ajenos a los sentimientos de los demás. Ocultando miradas que puedan encontrase con otras.
Hemos dejado que nuestro mundo se convierta en un lugar donde reinan sentimientos negativos. Reencorosos, apenados, timidos, arrogantes, desconfiados, reservados...
Nos hemos olvidado de sonreir a la vida y ser agradecidos.
Nos cruzamos con gente que han compartido momentos hermosos en nuestra vida y no nos paramos a saludarles. Nos escondemos tras un velo de pasividad emocional.
Deberíamos aprender de los niños, de como son capaces de hacer amigos por un rato en un parque. Y hacer bajar a su madre cada día a la misma hora para ver si vuelven a encontrarse. Sólo por el hecho de volver a dar patadas a una pelota y compartir un rato con un igual. Hemos ganado muchas cosas al crecer, pero también perdido otras muy valiosas.
Hoy toca hacer balance interno y poner en orden tus propias prioridades. Después, mira y evalua si son las correctas.
Si la cara que tú le pones a la vida, es la misma con la que quieres que ella te responda cada mañana.
viernes, 2 de agosto de 2013
Para tí corazon
Un corazón decidió que nunca más se enamoraría. Ese corazón vivió sano y a salvo tras su muro mucho tiempo. Difrutando de todo lo demás que le aportaba la vida. Viajó muchísimo, visitando lugares nuevos, aprendiendo culturas, observando paisajes diferentes, conociendo otros corazones.
En varias ocasiones estos otros corazones intentarón llegar a tocarle, pero él se resistió y huyó a otro lugar donde nada intentara cambiar sus costumbres.
En una ocasión visitó una playa hermosísima en un lugar de aquellos a los que a él le encataba perderse y observar el mundo.
Una lágrima hizo amago de aparecer, cuando recordó recuerdos muy pasados ya. Pero la escondió a tiempo cuando oyó una voz que le hablaba en el horizonte:
-Hola, amigo.
-¿Quién eres? -Preguntó el corazón sorprendido.
-Llevo tiempo observándote- contestó la voz, eludiendo la pregunta-. Siempre estás solo.
-Eso no es verdad, tengo con quien estar -contestó con tono enojado-. ¿Además quién eres tú para opinar sobre mí?
-Perdón. Me presentaré: Soy el sol. Y creo que puedo yo, opinar muy bien sobre lo que és la soledad. Veo como tú por voluntad propia vives en ella y a mi eso me hace preguntarme por qué.
-No vivo en soledad -le contestó el corazón, entre sorprendido y molesto porque el sol le hablara y por encina de todo le juzgara.
-Yo daría lo que fuera por tener compañia, por tener un ser que me amara y con quien compartir mis atardeceres y amaneceres, a quien contarle todo lo que veo desde aqui.
-Eso puedes hacerlo -le interrumpió el corazón-. Estás hablando conmigo, y miles de personas disfrutan de tus puestas. Las compartes.
-Veo que no entiendes nada -le devolvió la interrupción el astro-. ¿De que sirve tener a tantos a tu alrededor, si al final nada puede tocarte?
El corazón pensó en las palabras que acababa de escuchar sin decir nada.
-Veo que te has parado a pensar -habló el sol-. Espero que el día que te des cuenta de que las cosas no son como tú crees, aún tengas tiempo de cambiar tu vida.
Antes de esconderse le regaló al corazón una imagen para ver si con ella conseguía que cambiara de camino.
Aquella imagen conmovió al corazón que por fin dejó salir libre a esa lágrima.
miércoles, 17 de abril de 2013
Siempre contigo (Primera parte)
Vuelo de noche cuando todos descansan. Unos duermen, otros ven el televisor, algunos pocos trabajan aún.
Cada noche repito el mismo recorrido. La misma rutina. Hasta llegar al árbol donde me poso a descansar y a mirarlo. Siempre sentado en esa ventana, fumando su pitillo nocturno. Con la mirada fija en el horizonte. Cada calada ilumina su rostro y hace brillar sus ojos. Recuerdo bien el color miel de sus punzantes ojos, aunque ahora la noche solo me deje entreverlos.
Cuanto le echo de menos; tocarle, hablarle...
Debería empezar mi historia por el principio y así todos me entenderíais.
Me llamo Mia, antes era una persona, ahora soy un ave nocturna.
jueves, 24 de enero de 2013
Llueve
Los días lluviosos como los de hoy tocan el alma.
A la mayoria de la gente les entristecen y los encierra en casa.
Es mejor ver la lluvia trás el cristal. Resguardarse calentito sin mojarse. Pensándolo bien, no solo lo hacen cuando llueve... Para qué mojarse, que lo hagan otros.
Pues quizá hay que mojarse, simplemente, para poderse secar. Porque para disfrutar de lo bueno, hay q haber conocido lo malo. Diré aún más; para saber agradecer lo bueno hay que haberse visto sin paraguas bajo la tormenta de la vida. Asi que, sal, empapate, pasa frío, y cuando llegues a casa disfrutarás de estar ahí y poder darte un baño caliente.
jueves, 17 de enero de 2013
Alma distante
¿Qué harás tú?
viernes, 15 de junio de 2012
Words
There are words that if you write them in another language, seem easier to say, either because we think we won't bother to translate them.
But the word "love" is a big in any language; "liebe", "amour", "maite", "愛" our "amor". Even when we use an internacional symbol... <3
The first time we say "I love you" is the most difficult. Say it in a language you want, but say it!! Because once you're said it, the other words will simply flow.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Sonrie
Hoy tengo que agradecer muchas cosas.
Han pasado por mi vida muchas personas, pasado y que aún están muchas de ellas. Mirando atrás hoy veo todo lo que me aportaron, tanto en los malos momentos como en los buenos. Gracias a ellas hoy soy quien y como soy.
Las que me han hecho daño, me han dado fuerza.
Las que me han necesitado, me han mostrado hasta donde llego.
Las que me han juzgado, han hecho revindicarme en ser como soy.
Las que me han hecho llorar, han tocado mi corazón y las que me han hecho sonreir lo han llenado.
De las egocéntricas he aprendido a quererme más, pero nunca ser como ellas.
De la verdadera amistad he encontrado mi camino.
Y de las que te ofrecen sus manos sin esperar nada he descubierto que aún hay esperanza.
De las olvidadizas he aprendido que yo no olvido.
Ahora voy al detalle... No necesito palabras y palabras que llenen un espacio en blanco. Necesito hechos que demuestren cuanto significas para cada persona en su vida.
Hoy si tengo que dar un consejo despues de todo lo aprendido, sería;
Se siempre tú, deja el pasado en el pasado y el futuro en lo lejano, vive hoy que mañana quizás no exista. Y sonrie a la vida porque nunca sabes quien puede enamorarse de tu sonrisa.
sábado, 3 de marzo de 2012
Uno cuando escribe...
Hoy voy a descubrir o sacar esto de mí.... porqué la mejor manera que se me ocurre para desterrarlo de dentro es escribirlo.
Dolor y soledad son dos palabras que nadie quiere que estén en su vida.
En la mía están. Y de ellas aprendo.
Aprendí que es en la soledad donde uno tiene tiempo para si mismo, donde uno se descubre y donde se sorprende de todo lo que encuentra. Y descubrí que es en el dolor donde conocemos nuestra fuerza.
Por eso hoy que veo a través de estas dos palabras puedo decir que; hoy me conozco y hoy soy más fuerte.
lunes, 5 de diciembre de 2011
No te pares
Me pierdo a menudo.
Llegué a él por casualidad, lo cual no significa que quiera salir de aquí.
Mi camino fue en momentos tristes, en otros pletóricos pero siempre plenos. Aprendí mucho de todos ellos.
Pero a veces sobre mi volaba los pájaros del pasado buscando carroña y asustada desandaba mis pasos.
Hoy sigo mi camino hacia ella.
No puedo saber que me encontrare hasta llegar, solo sé que si ella esta conmigo conseguiré descansar a su lado.
lunes, 24 de octubre de 2011
Vuela conmigo
Vuela conmigo hasta cada nuevo amanecer.
Crea conmigo un futuro en el que todo lo hagamos juntos.
Sueña conmigo en el día que por fín nada nos impida tocarnos.
Aprende conmigo todo lo nuevo que nos brinda éste amor.
Vive conmigo esta nueva vida.
Comparte conmigo cada día hasta el último.
Anda conmigo este camino que se extiende a nuestros pies.
Mira conmigo los paisajes que se dibujan solo para nosotros.
Oye conmigo el cantar de los pájaros de la vida.
Siente conmigo tantas sensaciones que no quepan ya en nosotros.
Pinta conmigo luciernagas en la oscuridad.
Habla conmigo todo lo que un día callaste.
Piensa conmigo que nada mas vale la pena.
Reza conmigo para que todo sea como queramos.
Cierra conmigo cualquier dolor.
Olvida conmigo el pasado.
Aspira conmigo el mismo aire.
Duerme conmigo hasta que nuestros sueños se hagan realidad.
Viaja de mi mano a un mundo donde solo estemos tú y yo, donde la distancia y el tiempo no tengan lugar.
Quierelo todo conmigo y nada mas.
Amame tanto y justo como yo te amo a ti.
martes, 18 de octubre de 2011
Siente
lunes, 18 de julio de 2011
Solo
He volado entre nubes blancas y negras.
He viajado a mundos extraños e inimaginables.
He compartido mesa con dioses.
He cogido estrellas para jugar.
He bebido agua en manantiales prohibidos.
He conocido a criaturas sin nombre.
He tenido amigos en el infierno y enemigos en el cielo.
Pero nunca en mis largos e incontables años había sentido lo que siento ahora al estar solo.
Reseña: Relatos de Sal.
lunes, 20 de junio de 2011
Reseña "El proyecto"
"El proyecto" VICTOR GM.
Éste libro nos lleva de la mano de Arturo al descubrimiento de su propio interior, de su espíritu.
Serán los casi cuatro años tras de las rejas desde donde su protagonista hará recopilación de sus acciones y vivencias pasadas y, donde se encontrara a si mismo.
En el transcurso del proyecto también conoceremos al capitán Broni. Un personaje peculiar y repleto de frases magníficas. A cada pregunta una respuesta y con cada respuesta un consejo.
Dando saltos en el tiempo, charla tras "Charla taleguera" conoceremos toda la vida de Arturo que, lejos de ser grata, encierra muchos momentos difíciles. Como; su inmigración, el abandono de una hija y el encierro injusto en la cárcel 45 meses. Hasta llegar en el momento en el que tiene la posibilidad de cumplir su sueño, su deseo, su proyecto.
Es un libro de fácil lectura que quizá necesitaría una última revisión, pero las palabras que encierra éste libro superan esos pormenores.
"El proyecto" llegó a mis manos como un premio, y eso ha sido para mí. Un regalo.
Y por último: El libro viene acompañado de una revista con "Tips talegueros" de los cuales cito mi favorito:
¿Quieres ser feliz?
Cuando des algo a alguien nunca esperes nada a cambio.
Capitán Broni.
Merce Casasnovas Bover
lunes, 13 de junio de 2011
Delírios de vampiro
Tengo sed.