Vistas de página en total

viernes, 22 de junio de 2018

🐉🍯

Ayer viajé a tierras lejanas. Volé hasta donde aún no había nunca alcanzado a llegar mi vista. Mis alas tiritaban, ya, de cansancio.
Decidí descansar en la cima de un pequeño monte.
Al este, el sol empezaba a mostrarse. Me recogí cerrando los ojos al alba.
Al despertar y desperezarme. Noté el libiano tacto de una pequeña mano sobre mi garra. Asombrado vi a una pequeña muchacha de ojos color miel mirarme con asombro. Debía ser el primer dragón al que veía. Pero lejos de asustarse, más se acercó. Yo reculé y entonces ella habló:
-Eres una criatura fantástica. Nunca había visto un dragón tan de cerca. No voy a hacerte daño. No te alejes.
-¿Daño? -Le contesté-¿Qué daño puedes hacerme tú, pequeña? -me reí.
Pero ella no se movió, ni pestañeó.
-A veces el dolor que más duele no es físico, Dragón de ojos azules.
Intenté entender esas palabras. Y la miré fijamente. ¿Quien era esa muchacha? ¿De dónde había salido? ¿Qué hacía ahí y qué quería?
No medía ni la mitad de mí. Y aún así, ahí me tenía, atrapado.
-Eres un dragón hermoso. Te ví llegar volando y decidí subir a verte de cerca. No sé a donde vas, pero necesito que me lleves contigo.
Mi cara de asombro debió ser tal que frunció el ceño, me miró desafiante y dijo:
-Por favor, tengo que irme de aquí.
-No puedo llevarte -le contesté. Realmente quería llevarla, pero no debía. Ni siquiera estaba bien que hablara con ella.
La muchacha en ese momento dejó de mirarme, posó la vista al horizonte y se sentó en la hierva abrazándose las rodillas y hundiendo la cabeza entre ellas. No podía por más que sentirme mal. Pero era lo correcto. Así que muy a mi pesar retrocedí lo justo para coger impulso y desplegar mis alas. Y me marché de ahí.
Volé y volé, rabioso y lleno de furia. ¿Por qué siempre hacer lo correcto?
Los dragones no deben hablar con los humanos. Años atrás casi nos llevaron a la extinción. Pocos éramos ahora y habíamos sobrevivido gracias a volar de noche y no llamar la atención. Pero esa chica, esa chica no era un humano normal. Había algo en ella que no podía sacarme de la cabeza. Debía volver.
Para cuando llegué otra vez al monte. El sol ya estaba en todo lo alto. Y ella seguía ahí.
Asombrado le pregunté;
-¿Por qué sigues aquí?
-Porqué sabía que volverías.
-¿Y si no llego a hacerlo?
-Te hubiera seguido esperando. Te soñé, sabía que un día llegarías.
No podía parpadear del asombro de sus palabras y tuve que preguntarle:
-¿Por qué quieres huir de aquí?
-Eso no es lo importante -me increpó-, lo importante es que debemos estar juntos.
-Espera, espera -esta vez la interrumpí, yo-. ¿Quieres que crea que tengo que irme contigo, por que tú tuviste un sueño?
-Sí. No puedo decirte mi nombre. Pero si puedo explicarte el propósito de mi partida. Debo llegar a Catrice. Y ahí demostrar que sangre corre por mis venas -se quedó mirándome como esperando alguna pregunta que yo no hice y no porque no quisiera hacerla ,sino, porque estaba intentando escucharla y no perderme en sus ojos mientras me hablaba.
Reaccioné y le dije;
-No entiendo nada.
-Confía en mí, algún día podré explicártelo. Sólo debes saber que estamos destinados a estar juntos.
Aún no sé porqué decidí poner mi vida en manos de esa pequeña muchacha. Y partimos juntos al norte. Ella subida a mi lomo, agarrada a mis púas sin decir palabra. Así pasamos todo el día. Al atardecer descendí sobre una colina. Y al posarme me di cuenta que estaba dormida. Lentamente y para no despertarla me tumbé y descansé con ella encima mío.
El estómago me rugía de hambre. Habían sido muchas horas de vuelo sin descansar, ni parar. Y notaba el resultado de ese abuso. Todo eso esperando que mis ruidos no la despertaran.
La luna brillaba cuando la noté moverse.
De un salto bajó de mí.
-Hola. Lo siento. Llevaba muchos días sin dormir bien, preocupada y buscándote -me explicó. Y creo que cuando he conseguido estar contigo he encontrado la paz. He podido por fin descansar y no pensar en nada.
Me gustaron esas palabras. Y hubiera sonreído, si los dragones sonrieran. Pero la miré dulcemente. Y mi estómago sonó.
Ella rio.
-Creo que deberíamos comer algo.
-Sí, voy a buscar algo -Le contesté.
Volví al cabo de un rato con una oveja. No sabía si a ella le gustaría, pero tampoco es que hubiera muchas más opciones.
Llevaba al animal muerto entre mis dientes y lo solté en el suelo. Ella me miró y no dijo nada.
-Aléjate un poco -le pedí.
Ella retrocedió con una cara muy curiosa.
Al verla lo suficiente lejos. Abrí mi boca y con mi fuego incendié la oveja poco a poco.
La cara de la muchacha no tenía precio. Entre alucinada y riendo.
-La cena está lista. ¿Gustas?
-Por supuesto -me contestó y vino a sentarse al lado del animal. Cogió una pata del animal. La miró le quitó la piel y se la comió como si hiciera semanas que no probaba bocado- . Gracias.
-No hay de que -le contesté.
Y cenamos en silencio. Echándonos furtivas miradas de vez en cuando.
Necesitaba descansar, pero también necesitaba muchas respuestas.
-Me dijiste que no me darías tu nombre. Pero entonces; ¿Cómo debo llamarte?
Ella pensó un instante y me preguntó:
-¿Cómo te llamas tú?
-Blå øjne -le contesté.
-¿Tiene algún significado?
-Aquí la pregunta la había hecho yo desde el principio -le espeté.
Ella rio.
-Lo sé, pero si me dejas acabar lo entenderás -me explicó.
-Sí, los nombres que se le otorgan a un dragón siempre tiene relación con algo físico que lo caractericé -le contesté-, en mi caso; ojos azules.
-Eso era lo que me explicó mi madre -me contó-. De pequeña mi madre siempre me contaba historias de dragones, caballeros y princesas. Quizás para que me fuera haciendo a la idea. Pero ese no es el tema ahora -se interrumpió-. Ponme tú un nombre como a los dragones. El que tú quieras.
Me quedé pensando un buen rato. Ella tenía ya cara de disgustada por la espera.
-Honning øjne -contesté al fin.
-Tradúceme eso, por favor.
-Ojos de miel.
Si los dragones se ruborizaran lo hubiera hecho. Me miró con una cara que no podría definir. Y la luz de la luna le dió un brillo especial a aquellos ojos.
-Gracias -me sonrió.
-¿Gracias por qué?
-Por acompañarme, sin hacer preguntas, sin miramientos, sólo por que te lo pedí.
¿Cómo podría no haberla acompañado? ¿Cómo podría haberla dejado sola allí arriba? ¿Cómo podría haberle negado cualquier cosa? Por supuesto no le dije nada de eso, solo contesté:
-No hay de qué.
Los siguientes días transcurrieron deprisa. Viajábamos hacia el norte, de día yo volaba alto para no ser visto. Fuimos haciéndonos buenos compañeros de viaje. Yo conseguía la comida. Y ella tenía la habilidad de llenar los espacios de silencios incómodos con alguna pregunta.
-¿Conoces a otros dragones?
-Sí, claro. No es que los vea a menudo, pero sí.
-¿Cuántos dirías que sois ahora mismo?
-Yo diría -me quedé pensando-, que unos ciento y poco.
-¿Hay dragonas?
-Sí, por supuesto -me reí-. Deja ya de preguntar tanto.
-Perdona, es que me interesa mucho todo ese tema.
-¿Por qué? -Le pregunté yo esta vez.
-Me parecéis unas criaturas apasionantes. Mírate -me señaló-. Eres enorme. Tienes unos ojos que ni el mar en el mejor día consigue ese azul tan bonito. Tus escamas brillan a la luz del sol como zafiros. Vuelas. Hablas. Echas fuego -se rió-. Y sé que tienes un buen corazón.
Me quedé impresionado con tanto halago, nunca nadie me había descrito de aquella manera.
-Gracias -Le contesté.
-¿Gracias, por qué?
-Porque desde que te conozco, no me siento mal por ser un dragón. Me siento útil al poderte llevar a donde quieres llegar, me das una compañía que nunca había tenido y mucho menos imaginado.
-Es lo mínimo que puedo hacer por ti. Aunque no entiendo eso que has dicho de sentirte mal por ser un dragón.
-Desde que era una cría me han enseñado a esconderme, a no hacerme notar, a no mezclarme con humanos -le contesté.
-Bueno eso ya es el pasado. Yo soy humana y te admiro. Y no quiero que te escondas, quiero que estés orgulloso de ser lo que eres y sobretodo de ser como eres -me clavó su mirada y me sonrió.
-Lo que a mi me gustaría que me contaras es qué és lo que vamos a hacer al norte.
-Supongo que ya és hora de darte alguna explicación -me dijo. Pero creo que ya será mañana por la mañana. Estoy cansada y tengo sueño. Y es una historia larga.
Se acercó y apoyó su cabeza sobre mí, recostándose a mi lado.
-Buenas noche, mi dragón.
Sólo tragué saliva y no dije nada.

El día amaneció nublado y a lo lejos se intuía tormenta.
-Creo que hoy no podremos avanzar mucho -le dije.
Ella oteó el horizonte y asintió.
-Pues será un buen día para contarnos historias -sonrió-. Empezaré yo:
-¿Sabes cuál la montaña anhelada?
-¿La montaña prohibida, dices? -le respondí.
-Sí, así también la llaman. Sobre esa montaña existen miles de historias y leyendas. Todas con una cosa en común que el que va ahí no vuelve.
Asentí con la cabeza. Había oído varias historias sobre ese lugar.
-Pues yo sé una, necesito averiguar si es verdad y, si es así, cumplir una profecía. Dicen que allí arriba vive una criatura que no quiere ser molestada. Una criatura que muchos han puesto nombre o cara. Pero yo no. Yo sólo sé que espera ahí a ser lo suficientemente fuerte para acabar con todo. Con todo el verde de nuestro mundo, con el bonito cantar de un pájaro, con el salto de un pez en un rio, con el brillo del sol sobre el rocío al amanecer. Con la risa de un niño corriendo con sus amigos. Con todo lo que conocemos, con todo lo bonito y feliz. Para llenarlo de oscuridad.
-Había oído esa historia. No digo que no te crea o que no la crea -le contesté-, pero que se supone puedes hacer tú contra eso.
-Yo sola no, los dos.
Tuve que reírme.
-Sola o conmigo. No creo podamos hacer nada.
Ella se puso de pie. Y se arremango el brazo derecho. Justo en la muñeca tenía una marca, una marca que me era conocida. Era una llama azul en espiral haciendo tres círculos.
-¿Dónde la tienes tú? -me preguntó.
Alcé mi ala derecha y la estiré.
-Justo debajo del ala, en el costado del torso ¿La ves?
Ella se acercó y pasó su mano izquierda sobre ella. Al tocarla ambas marcas se iluminaron por un momento y un escalofrío me recorrió de arriba abajo.

-Nunca he sabido porqué tenía ahí esa marca, pensaba que era algo de dragones -le expliqué.
-No es cosa de dragones -me contestó-. Cuando era pequeña esa marca era simplemente una pequeña mancha azulada. Al crecer fue cambiando. Cambiando y retorciéndose hasta lo que es hoy. Y el día que te vi se volvió aún más azul. Justo el mismo azul de tus ojos. Mi madre me explicó que esta marca era mi destino que me llevaría hasta ti.
-¿Tú madre te dijo que buscaras un dragón con esa marca?
-No. Ojala me lo hubiera puesto tan fácil. Ella sólo me dijo que buscase su significado, que en alguna parte había otro ser con la misma marca y tarde o temprano el destino nos uniría. Decidí investigar... y resumiendo llegué hasta esa colina ese día y te encontré.
Me quedé un buen rato callado y pensando. Sin entender mucho todo aquello y entendiéndolo todo a la vez.
-¿Cuál es el primer recuerdo que tienes?
Me sorprendió su pregunta, pero contesté:
-Déjame hacer memoria... Recuerdo una pobre granja. Y yo durmiendo en un cobertizo.
-¿Ese es tu primer recuerdo como dragón?
-Realmente no -le contesté, sorprendido.
-¿Eras un dragón ahí? Haz memoria -me exigió.
Me esforcé, cerré los ojos y visualicé ese recuerdo.
-¡No! Tengo manos. Tengo manos humanas -repetí.
Asustado retrocedí de ella.
-Un día fuiste humano y dentro de ti lo sigues siendo -me explicó. Sé que te será difícil entenderlo y asimilarlo. Pero es la verdad. Y lo que tengo que contarte a parte de esto no te va a gustar.
Necesitaba alejarme. Salir de ahí. Necesitaba pensar sin escucharla. Volé y volé lo más alto que pude. Más arriba, cada vez más. El aire me faltaba y las fuerzas me fallaban. Caía en picado. Dando vueltas. Y ahí en ese momento vi sus ojos mirarme llorando. Totalmente amarillos y encharcados en lágrimas. No podía hacerle esto.
Volví en mí, no sin esfuerzo. Y volví a ella.
Después de posarme a su lado y respirar hondo varias veces la logré mirar a los ojos. Unos ojos humedecidos y enrojecidos.





martes, 1 de marzo de 2016

Mis letras: La Búsqueda de Mici

Mis letras: La Búsqueda de Mici

http://www.amazon.es/dp/B01CDIBU3M/ref=cm_sw_r_fa_awdo_rYA1wb0QZ6DE7

La Búsqueda de Mici

Ya está para ebook. Espero os guste y os emocione como a mi me ha gustado terminarlo al fín y poder ponerlo a disposicion de todo el mundo.
Aqui os dejo el enlace para poder descargaroslo. Un abrazo y gracias a todos.
http://www.amazon.es/dp/B01CDIBU3M/ref=cm_sw_r_fa_awdo_rYA1wb0QZ6DE7

martes, 27 de mayo de 2014

Viendo al barquero

De pequeño al mirar la larga vida que me quedaba por delante me imaginaba mi futuro, tan lejano, lleno de esperanzas e ilusiones...
Sueños que se van perdiendo con los años.
Un día te despiertas y ves que una parte de tu vida ya ha pasado. Y que nada és como te prometierón.
Que no basta con querer.
Que no es suficiente pornerle ganas.
Que podrías a ver hecho mucho más...

Y ahora, al final, sólo espero tener mis dos monedas de plata para el barquero. Incluso, hay quién dice que basta con una. Así que quizá tenga suerte.

martes, 15 de octubre de 2013

Extraños

Miramos el mundo desde la distancia. Absortos en nuestros pensamientos, caminamos por la calle distantes a todo. Ajenos a los sentimientos de los demás. Ocultando miradas que puedan encontrase con otras.
Hemos dejado que nuestro mundo se convierta en un lugar donde reinan sentimientos negativos. Reencorosos, apenados, timidos, arrogantes, desconfiados, reservados...
Nos hemos olvidado de sonreir a la vida y ser agradecidos.
Nos cruzamos con gente que han compartido momentos hermosos en nuestra vida y no nos paramos a saludarles. Nos escondemos tras un velo de pasividad emocional.
Deberíamos aprender de los niños, de como son capaces de  hacer amigos por un rato en un parque.  Y hacer bajar a su madre cada día a la misma hora para ver si vuelven a encontrarse. Sólo por el hecho de volver a dar patadas a una pelota y compartir un rato con un igual. Hemos ganado muchas cosas al crecer, pero también perdido otras muy valiosas.
Hoy toca hacer balance interno y poner en orden tus propias prioridades. Después, mira y evalua si son las correctas.
Si la cara que tú le pones a la vida, es la misma con la que quieres que ella te responda cada mañana.

viernes, 2 de agosto de 2013

Para tí corazon

Un corazón decidió que nunca más se enamoraría. Ese corazón vivió sano y a salvo tras su muro mucho tiempo. Difrutando de todo lo demás que le aportaba la vida. Viajó muchísimo, visitando lugares nuevos, aprendiendo culturas, observando paisajes diferentes, conociendo otros corazones.
En varias ocasiones estos otros corazones intentarón llegar a tocarle, pero él se resistió y huyó a otro lugar donde nada intentara cambiar sus costumbres.
En una ocasión visitó una playa hermosísima en un lugar de aquellos a los que a él le encataba perderse y observar el mundo.
Una lágrima hizo amago de aparecer, cuando recordó recuerdos muy pasados ya. Pero la escondió a tiempo cuando oyó una voz que le hablaba en el horizonte:
-Hola, amigo.
-¿Quién eres? -Preguntó el corazón sorprendido.
-Llevo tiempo observándote- contestó la voz, eludiendo la pregunta-. Siempre estás solo.
-Eso no es verdad, tengo con quien estar -contestó con tono enojado-. ¿Además quién eres tú para opinar sobre mí?
-Perdón. Me presentaré: Soy el sol. Y creo que puedo yo, opinar muy bien sobre lo que és la soledad. Veo como tú por voluntad propia vives en ella y a mi eso me hace preguntarme por qué.
-No vivo en soledad -le contestó el corazón, entre sorprendido y molesto porque el sol le hablara y por encina de todo le juzgara.
-Yo daría lo que fuera por tener compañia, por tener un ser que me amara y con quien compartir mis atardeceres y amaneceres, a quien contarle todo lo que veo desde aqui.
-Eso puedes hacerlo -le interrumpió el corazón-. Estás hablando conmigo, y miles de personas disfrutan de tus puestas. Las compartes.
-Veo que no entiendes nada -le devolvió la interrupción el astro-. ¿De que sirve tener a tantos a tu alrededor, si al final nada puede tocarte?
El corazón pensó en las palabras que acababa de escuchar sin decir nada.
-Veo que te has parado a pensar -habló el sol-. Espero que el día que te des cuenta de que las cosas no son como tú crees, aún tengas tiempo de cambiar tu vida. 
Antes de esconderse le regaló al corazón una imagen para ver si con ella conseguía que cambiara de camino.
Aquella imagen conmovió al corazón que por fin dejó salir libre a esa lágrima.

miércoles, 17 de abril de 2013

Siempre contigo (Primera parte)

Vuelo de noche cuando todos descansan. Unos duermen, otros ven el televisor, algunos pocos trabajan aún.
Cada noche repito el mismo recorrido. La misma rutina. Hasta llegar al árbol donde me poso a descansar y a mirarlo. Siempre sentado en esa ventana, fumando su pitillo nocturno. Con la mirada fija en el horizonte. Cada calada ilumina su rostro y hace brillar sus ojos. Recuerdo bien el color miel de sus punzantes ojos, aunque ahora la noche solo me deje entreverlos.
Cuanto le echo de menos; tocarle, hablarle...

Debería empezar mi historia por el principio y así todos me entenderíais.
Me llamo Mia, antes era una persona, ahora soy un ave nocturna.

jueves, 24 de enero de 2013

Llueve

Los días lluviosos como los de hoy tocan el alma.
A la mayoria de la gente les entristecen y los encierra en casa.
Es mejor ver la lluvia trás el cristal. Resguardarse calentito sin mojarse. Pensándolo bien, no solo lo hacen cuando llueve... Para qué mojarse, que lo hagan otros.
Pues quizá hay que mojarse, simplemente, para poderse secar. Porque para disfrutar de lo bueno, hay q haber conocido lo malo. Diré aún más; para saber agradecer lo bueno hay que haberse visto sin paraguas bajo la tormenta de la vida. Asi que, sal, empapate, pasa frío, y cuando llegues a casa disfrutarás de estar ahí y poder darte un baño caliente.

jueves, 17 de enero de 2013

Alma distante

La vida no la saludó como todos desearíais, ni como la mitad conseguísteis.
Pero ella es fuerte. Media vida en un cajón para olvidar y otra media a la vista.
Pocos, muy pocos saben todo lo que habrá vivido. Ni yo lo sé del todo, y eso que la conozco de siempre.
La veo mirar por la ventana, perdida en el horizonte al amanecer, pero no puedo llegar a saber lo que piensa. Siempre callada, analizante, siempre atenta y distante con sus ojos punzantes.
Mi neblina daría por un pensamiento suyo. ¿Neblina? Os preguntaréis. Sí, neblina.
Lo siento, no me he presentado; yo soy su alma. El alma de la chica distante me llaman.
En otros tiempos fui el alma de algún noble, pero esto es lo que soy hoy.
Treinta años llevo con ella y por todas mis vidas y por mi eternidad que no consigo hacer éste cuerpo mío.
Pero hoy estoy más tranquilo que años atrás. Ahora, aunque su actitud tiende siempre a la soledad, la veo sonreír a diario, la veo ilusionada, la veo feliz y enamorada.  Y es que lo que no consiga el amor no lo consigue nada, ni un alma.
Tengo fe en las personas y sé que pueden, no cambiar, sino aprender. Y sé que ella aprenderá, será capaz de conocer su alma y abrir su corazón. Y si por mala suerte se lo rompieran, bien sé, que ella será capaz de coserlo de nuevo.
Lo peor que uno puede hacer es encerrarse en si mismo. Ponerse un muro invisible que no permita entrar el dolor. Porque el dolor no entrará, ni la angustia, ni el miedo. Al igual que tampoco entraran el amor, la alegría o la felicidad. Para recibir, antes hay que dar.
Un abrazo es cosa de dos. Una caricia es mejor si es correspondida. Una sonrisa espontánea es la mejor de todas las recompensas. Y confiar en alguien, pese a que pueda fallarte, es la sensación de saber que no estás solo.
Hoy, ella lo está descubriendo y mañana quizá yo cambie mi nombre.

¿Qué harás tú?

Cuántas veces habremos intentado hacer ver a alguien otro punto de vista, o le habremos dicho;  -No vayas por allí. Ese camino no es el correcto.
Hoy yo sé que no se puede ayudar al que no quiere ser ayudado. Que las mejores lecciones de la vida te las enseñan los errores, no los consejos.
Porque las palabras, como bien dicen, se las lleva el viento a lo que yo añado; y las cicatrices permanecen toda la vida.
Hay gente con la virtud de ver el vaso siempre medio lleno. Creo de corazón en esa gente, que agradecen lo poco que tienen, en lugar de lamentarse por lo mucho que no han conseguido. No es fácil ser así. No sé si se debe aprender o se nace con ello. Pero de verdad me gustaría poder convencer al mundo negativo con la positividad. Está claro que eso tiene que partir de uno mismo. Porque por mucho que yo crea que tú eres capaz de conseguir algo, si tú no lo crees, seguro no lo consigues.
Corren malos tiempos para el optimismo. Pero yo apuesto por él. ¿Y  tú?

viernes, 15 de junio de 2012

Words

There are words that if you write them in another language, seem easier to say, either because we think we won't bother to translate them.
But the word "love" is a big in any language; "liebe", "amour", "maite", "愛" our "amor". Even when we use an internacional symbol... <3
The first time we say "I love you" is the most difficult. Say it in a language you want, but say it!! Because once you're said it, the other words will simply flow.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Sonrie

Hoy tengo que agradecer muchas cosas.
Han pasado por mi vida muchas personas, pasado y que aún están muchas de ellas. Mirando atrás hoy veo todo lo que me aportaron, tanto en los malos momentos como en los buenos. Gracias a ellas hoy soy quien y como soy.
Las que me han hecho daño, me han dado fuerza.
Las que me han necesitado, me han mostrado hasta donde llego.
Las que me han juzgado, han hecho revindicarme en ser como soy.
Las que me han hecho llorar,  han tocado mi corazón y las que me han hecho sonreir lo han llenado.
De las egocéntricas he aprendido a quererme más, pero nunca ser como ellas.
De la verdadera amistad he encontrado mi camino.
Y de las que te ofrecen sus manos sin esperar nada he descubierto que aún hay esperanza.
De las olvidadizas he aprendido que yo no olvido.
Ahora voy al detalle... No necesito palabras y palabras que llenen un espacio en blanco. Necesito hechos que demuestren cuanto significas para cada persona en su vida.
Hoy si tengo que dar un consejo despues de todo lo aprendido, sería;
Se siempre tú, deja el pasado en el pasado y el futuro en lo lejano, vive hoy que mañana quizás no exista. Y sonrie a la vida porque nunca sabes quien puede enamorarse de tu sonrisa.

sábado, 3 de marzo de 2012

Uno cuando escribe...

Uno cuando escribe, está claro que, pone en sus letras el sentimiento que inunda en ese momento su alma.
Hoy voy a descubrir o sacar esto de mí.... porqué la mejor manera que se me ocurre para desterrarlo de dentro es escribirlo.
Dolor y soledad son dos palabras que nadie quiere que estén en su vida.
En la mía están. Y de ellas aprendo.
Aprendí que es en la soledad donde uno tiene tiempo para si mismo, donde uno se descubre y donde se sorprende de todo lo que encuentra. Y descubrí que es en el dolor donde conocemos nuestra fuerza.
Por eso hoy que veo a través de estas dos palabras puedo decir que; hoy me conozco y hoy soy más fuerte.


lunes, 5 de diciembre de 2011

No te pares


    Doy vueltas en un mundo inmenso.
    Me pierdo a menudo.
    Llegué a él por casualidad, lo cual no significa que quiera salir de aquí.

   Cuando llegué fui recorriendo un camino nuevo sin saber lo que mis movimientos me acarrearían. Sin importarme las trabas o raíces salientes que sometieran a mis pies.

    Sabía a donde quería llegar... A la luz, a esa luz azul que brillaba a lo lejos.
    Mi camino fue en momentos tristes, en otros pletóricos pero siempre plenos. Aprendí mucho de todos ellos.
    Pero a veces sobre mi volaba los pájaros del pasado buscando carroña y asustada desandaba mis pasos.
    La luz seguía brillando, e incluso cuando yo retrocedía más parecía brillar, para que yo no me alejara. Yo ponía voluntad y seguía mi camino hacia ella.
    Crucé parajes inhóspitos, que también pusieron en peligro mi empeño por llegar hasta ella. Frondosos bosques cubrían cualquier brillo de mi objetivo. Fue ahí donde mas deseé retroceder. Salir huyendo.
     La busqué por todo, pero no veía mi luz.
     Agaché la cabeza desilusionada ya, al mirar al suelo vi allá el pequeño rayo, había estado ahí siempre, solo que yo no miraba hacia donde debía mirar.
    Alcé la cabeza y seguí la línea de mi pequeño rayo. Gracias a él conseguí salir de ese bosque.
    Hoy sigo mi camino hacia ella.
    No puedo saber que me encontrare hasta llegar, solo sé que si ella esta conmigo conseguiré descansar a su lado.

lunes, 24 de octubre de 2011

Vuela conmigo

Vuela conmigo hasta cada nuevo amanecer.
Crea conmigo un futuro en el que todo lo hagamos juntos.
Sueña conmigo en el día que por fín nada nos impida tocarnos.
Aprende conmigo todo lo nuevo que nos brinda éste amor.
Vive conmigo esta nueva vida.
Comparte conmigo cada día hasta el último.
Anda conmigo este camino que se extiende a nuestros pies.
Mira conmigo los paisajes que se dibujan solo para nosotros.
Oye conmigo el cantar de los pájaros de la vida.
Siente conmigo tantas sensaciones que no quepan ya en nosotros.
Pinta conmigo luciernagas en la oscuridad.
Habla conmigo todo lo que un día callaste.
Piensa conmigo que nada mas vale la pena.
Reza conmigo para que todo sea como queramos.
Cierra conmigo cualquier dolor.
Olvida conmigo el pasado.
Aspira conmigo el mismo aire.
Duerme conmigo hasta que nuestros sueños se hagan realidad.
Viaja de mi mano a un mundo donde solo estemos tú y yo, donde la distancia y el tiempo no tengan lugar.
Quierelo todo conmigo y nada mas.
Amame tanto y justo como yo te amo a ti.

martes, 18 de octubre de 2011

Siente

       Bajaría la luna solo para ver que cara pondría, gritaría al cielo cuando llueve que no llore que yo tengo conmigo a su ángel, vaciaría el mar solo para poder llegar andando hasta él.
Aún antes de conocerle, ya sabía que de él me enamoraría.
Miro al cielo nocturno, en él brillan, gloriosas, luna y estrellas.
El aire frío de octubre me acaricia suavemente la piel y el aroma del tiempo llena mis pulmones.
Un paisaje bonito adorna el firmamento.
Cualquiera se sentiría dichoso de presenciar o sentir tal momento. Pero yo en lo único que pienso es en que no puedo compartirlo con él.
Aunque harta de llorar, mis ojos no se niegan a seguir soltando lágrimas de amor... De felicidad y añoranza a la vez.
Mucha gente lamentará no haber conocido nunca el amor verdadero.
Yo hoy lo que lamento es tenerlo y no poderlo tocar.
Dentro de mi impaciencia y mi melancolía sé que un día lo tendré y ese día no lo dejare marchar de mi lado.
Estaré plena y completa. Por que ese día mi alma, ahora a su lado, me lo traerá para que pueda decir con miradas o caricias lo que hoy no puedo:
Que no hay nada que no hiciera por él.
Que no hay vida sin él en ella.
Que no hay cielo o infierno que no pisara a su lado.
Que con él no hay miedos ni tristezas.
Que a su lado soy mujer.
Que por él moriría y...
Que por él vivo.


Amor esa palabra sale sola de mí hoy.
Vuela conmigo hasta cada nuevo amanecer.
Quiérelo todo conmigo y nada más.
Ama porque cuando ames serás feliz.

lunes, 18 de julio de 2011

Solo

He volado entre nubes blancas y negras.
He viajado a mundos extraños e inimaginables.
He compartido mesa con dioses.
He cogido estrellas para jugar.
He bebido agua en manantiales prohibidos.
He conocido a criaturas sin nombre.
He tenido amigos en el infierno y enemigos en el cielo.
Pero nunca en mis largos e incontables años había sentido lo que siento ahora al estar solo.

Reseña: Relatos de Sal.


Reseña Relatos de sal
de Francisco José palacios Gómez
por Merce Casasnovas.



  
  ¿Es difícil hacer una reseña a un amigo? Mi respuesta es no. No si este amigo es un amigo de letras. Cuando compré este libro ya sabía que quería hacerle una reseña en mi blog. Pero ahora que lo he leído no quiero hacer una reseña más, no quiero hacer una reseña contando simplemente lo que sucede en la historia, historias mejor dicho, que encierra este libro. Pues éste merece ser leído, no contado.
     Dicho esto, añado: Esta es mi reseña y hago con ella lo que quiero.



    Este incomparable libro encierra siete relatos que nos trasladaran en el tiempo.
    El primero; “El destino del dorio”. Nos transporta a la antigua Grecia de la mano de Barteo. Un joven heredero que no aspira a serlo.
    El segundo: “Víctor Los pasos de la mosca”. Aquí leeremos la historia de Víctor, un chico que no nos dejará indiferentes. La cuestionada lucha entre el bien y el mal.
    El tercero: “Hojas de Plata”. Con él viajamos a una tribu con Mei Ling, las reencarnaciones y el más puro amor.
    El cuarto: “El último liberado”. El futuro. Unos mundos inimaginables donde los hombres son tratados como especimenes únicos y adulados por entes artificiales.
    El quinto: “La herencia de los Condes de Villaperdida”. Amapola y el camino de su pérdida.
    El sexto: “El Ángel de hielo”. Primavera y su ángel.
    El séptimo y último: “La gitana paya”. Maruja una gitana con un marido al que mandan a una guerra en la que no cree, entiende ni quiere.




    Diréis que he sido escueta en mi redacción de la historia, pero os he dicho lo mínimo en cada caso con el deseo de que seáis vosotros mismos los que descubráis la verdad y la moraleja que encierra cada historia.
    Encontramos un punto fuerte en cada relato: Traición, odio, amor, desilusión, dolor, protección, envidia y muerte. No hay nada que no quepa dentro de las páginas de este libro.
    A mi personalmente esta obra me ha calado hondo. Los mundos descritos en él nos demuestran la gran imaginación del escritor. Y aunque el principio de cada historia sea desconcertante y te haga volver a releer lo pasado, una vez llegas al final de cada historia la sensación que te deja es impresionante.
   He podido viajar en el tiempo, volar en naves futuristas y correr entre los árboles del bosque. Pero de todas las letras que encierra este libro el párrafo que más me encandiló y emocionó fue uno encerrado en, “La herencia de los Condes de Villaperdida” y no os voy a poner en situación, simplemente lo copiaré:
     “¡Pero es que siquiera le había posado la vista encima, ni de pasada! No como hiciera ella. Desde el mismo instante en que lo vio, la primera impresión, más bien negativa, como un enorme cuervo negro en busca de carroña, y luego poco a poco, tornándose esa, visión, como la metamorfosis milagrosa de un gusano en mariposa, se le antojó un hermoso cisne. Y realmente lo era. Había caído rendida a sus pies absolutamente enamorada”
   ¿A que ahora queréis conocer a ese cisne? Pues eso es lo que intento, que compréis este libro y le dediquéis vuestro tiempo no os arrepentiréis. Y espero que, como yo, aprendáis de estas historias.
   


                                                                          Merce CB

lunes, 20 de junio de 2011

Reseña "El proyecto"

             Esta es mi primera reseña, no seáis muy críticos. Es cortita, pero dice lo suficiente. Jajaja. Reseña de la reseña.





               "El proyecto"   VICTOR GM.

        Éste libro nos lleva de la mano de Arturo al descubrimiento de su propio interior, de su espíritu.
        Serán los casi cuatro años tras de las rejas desde donde su protagonista hará recopilación de sus acciones y vivencias pasadas y, donde se encontrara a si mismo.
        En el transcurso del proyecto también conoceremos al capitán Broni. Un personaje peculiar y repleto de frases magníficas. A cada pregunta una respuesta y con cada respuesta un consejo.
        Dando saltos en el tiempo, charla tras "Charla taleguera" conoceremos toda la vida de Arturo que, lejos de ser grata, encierra muchos momentos difíciles. Como; su inmigración, el abandono de una hija y el encierro injusto en la cárcel 45 meses. Hasta llegar en el momento en el que tiene la posibilidad de cumplir su sueño, su deseo, su proyecto.

         Es un libro de fácil lectura que quizá necesitaría una última revisión, pero las palabras que encierra éste libro superan esos pormenores.

               "El proyecto" llegó a mis manos como un premio, y eso ha sido para mí. Un regalo.

       Y por último: El libro viene acompañado de una revista con "Tips talegueros" de los cuales cito mi favorito:


                ¿Quieres ser feliz?
         Cuando des algo a alguien nunca esperes nada a cambio.
                                      Capitán Broni.


Merce Casasnovas Bover

lunes, 13 de junio de 2011

Delírios de vampiro

Estoy en la bañera. El agua me envuelve.
Salgo a flote. Me hunden. Me sacan.
No, no soy yo quién se hunde. Estoy ahogando a alguien.
No estoy en la bañera. Estoy fuera.
Quiero matarle. Quiero matarme.
La saco. Es una chica.
Soy yo.
No respiro. No respira.
El corazón late.
El agua es roja.
El cuello sangra. Lo agarro. Succiono.
Me lleno, me duele.
Soy dos. Soy una.
Soy víctima. Soy verdugo.
Soy la vida. Soy la muerte.
Me hundo.
Lloro.
He matado. La he matado. Me he matado.
Tengo sed.