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lunes, 30 de mayo de 2011

La búsqueda de Mici

    

       Esta es mi historia (no biográfica), la primera de todas la que hizo que escribiera, la que me llenó tantas y tantas noches, la que tanto y tanto he leído releído e imaginado. Este es un mundo creado desde mi inocencia en las letras. Éste es mi orgullo: "La búsqueda de Mici" es una novela completa ya, que no terminada porque necesita muchos retoques y correciones.
      Aquí os dejo el principio; El prologo. Los siguientes tres capítulos están entre las páginas del blog. Aunque esta historia consta de más de trescientas páginas no voy a publicarla aquí por qué algún día espero poder publicarla como Dios manda. Llegue o no llegue ese momento quiero compartirla con vosotros de alguna manera.
                  Gracias por leer y muchas más gracias aún por comentar y sugerir.




                  
                                                   Prólogo


  
    Había leído, visto u oído innumerables historias de vampiros.

  Existen miles de películas, libros o series de televisión, con un punto de vista en común sobre ellos; que necesitan sangre para alimentarse y sobrevivir, pero en otros ítems la historia va variando, como en las debilidades, exigencias, necesidades o incluso en los poderes que se les otorgaba en sí a los vampiros. Dependiendo todo de la época en la cual se recogió la historia.

  Desde las primeras novelas literarias como; Conceptos racionales y cristianos sobre vampiros y chupasangres de Johan Christoph Harenberg en 1733, pasando también por Camilla en 1872 de Sheridan Le fanu y Drácula de Braham Stoker en 1897, hasta uno de los últimos libros que he leído como La sociedad de la sangre de Susan Hubbard. Los vampiros ya han evolucionado y se supone que ni siquiera existen.
 
  Eso me llevó a preguntarme si hay algo de verdad en todas esas historias y hasta qué punto el ser humano ha ido moldeando la figura del vampiro a su antojo, a su época e incluso a su cultura.
Si hay que remarcar una figura vampírica esa debe ser, sin lugar a dudas, “Drácula”, “El hijo del demonio” capaz de convertirse en animales y volar. El vampiro; la pura seducción del mal, simple necesidad de tomar la vida humana, de ver a los mortales luchando y padeciendo ante él ¿Cuántas historias partieron de este personaje, cuántas versiones de B. Stoker se han llegado a crear?
 

  En el transcurso de los años las historias van cambiando. En 1972, Anne Rice nos enseñaba en Entrevista con el vampiro a un resucitado, con sentimientos, con dolor y remordimientos. En sus Crónicas vampíricas nos acerca al sufrimiento de una vida eterna. Años después series televisivas como Moonligth o sagas literarias nos enseñan a vampiros que huyen de matar a personas y que ahora, incluso, pueden caminar bajo la luz del sol.
Los cambiamos a nuestro antojo y a nuestras necesidades culturales.
Estaba obsesionada con los vampiros, hay que admitirlo, pero no encontré nada en tantas y tantas historias que realmente me explicara o confirmara si alguna vez habían existido.
Busqué miles de veces en Internet.
Primero probé con “Vampiros” (un término demasiado amplio). Encontré leyendas reales de asesinos, locos o enfermos, que se les atribuyen a vampiros por macabras y escamosas, pero ninguna de ellas me convenció como para identificarlas como leyendas de vampiros reales; Probé con “Drácula” y obtuve páginas y páginas de las historias de Braham, Coppola y del castillo teutónico situado en Sighiguara /Transilvania /Rumania. Encontré la historia de Vlad Tepes “El empalador”, estremecedora y escamosa, basta saber qué es empalar para entenderlo.
Aunque no sé por qué se la relaciona con Drácula, aparte de por el castillo. Una construcción con torres medievales y su campiña, un lugar precioso, blanco, situado en lo alto de una colina, con los tejados marrones y muchas vigas vistas. He leído toda su historia desde que fue construido en 1212 y reconstruido en 1377, familias a las que había pertenecido, hasta que ahora el gobierno lo explotaba como gran recurso turístico y que pensaban devolverlo a la familia.
  Me encantaba ese castillo aunque sabía que en él no había nada de real sobre ellos, simplemente sirvió de escenario para una historia de vampiros inventada, como tantos otros lugares en tantos otros cuentos.
Necesitaba respuestas, necesitaba encontrar si alguna vez algo de todo eso fue real, tenía la cabeza llena de información sobre vampiros, pero ninguna despeja mi incógnita; ¿Existen?

Por eso decidí emprender un viaje a Europa, a los países del Este, porque todas o la mayoría de historias que había leído sobre asesinos a los que por sus crímenes sangrientos se les atribuye el nombre de vampiros, están situados en esos países y sobre todo porque quiero ver ese castillo con mis propios ojos.

                                         
                      Me llamo Alex y éste es mi viaje.

2 comentarios:

Relatos de sal dijo...

Estoy inmerso en la lectura de "La búsqueda de Mici", y debo decir que la autora goza de una imaginación desbordante. De seguro, hará las delicias de los amantes de las historias vampíricas.
¡Un abrazo!
Francisco

Merce CB dijo...

Gracias Francisco....